Skip to main content

Entendiendo el abuso sexual entre menores

Si estás aquí porque le pasó algo a un niño al que quieres o porque estás tratando de entender algo que te pasó a ti, estás en el lugar correcto.

Mom and daughter sitting across from each other on a couch talking. The room is light filled with sparse furniture.

Entendiendo el abuso sexual entre menores

Si estás aquí porque le pasó algo a un niño al que quieres o porque estás tratando de entender algo que te pasó a ti, estás en el lugar correcto.

Entender el abuso sexual entre menores, también conocido como COCSA, (por sus siglas en inglés) puede resultar abrumador, sobre todo si buscas respuestas en un momento difícil. Esta página está diseñada para ayudarte a abordar el tema paso a paso: desde entender qué es el COCSA hasta saber cómo reaccionar, apoyar la sanación y prevenir daños futuros.

Usa los botones temáticos de abajo para encontrar la información que más te interese.

¿QUÉ ES EL ABUSO SEXUAL ENTRE MENORES?
Descubre qué se entiende por abuso sexual infantil entre niños, cuál es su prevalencia y quiénes corren mayor riesgo.
Image
IMPACTO Y POR QUÉ ES IMPORTANTE
Cómo afecta el COCSA a los niños y las familias, y por qué el apoyo y la intervención tempranos son fundamentales.
Image
¿QUÉ CONTRIBUYE A COCSA?
Factores de riesgo clave, como los traumas, el entorno y las influencias sociales.
Image
PREVENCIÓN: CÓMO PUEDEN AYUDAR LAS FAMILIAS
Formas prácticas de fomentar la comunicación, enseñar los límites y crear entornos más seguros, así como medidas inmediatas que debes tomar si un niño te cuenta que ha sufrido abuso.
Image
CÓMO RESPONDER
Medidas inmediatas que debes tomar si un niño te cuenta que ha sufrido abuso, si sospechas que ha sufrido algún daño o si tu hijo podría haber causado daño a alguien.
Image
RECURSOS ADICIONALES
Temas relacionados y más información para seguir recibiendo apoyo.
Image

¿Qué es el abuso sexual entre menores?

Mucha gente piensa que todos los casos de abuso sexual infantil son cometidos por adultos; sin embargo, las investigaciones muestran que, en más de la mitad de los casos denunciados, la persona que causó el daño también era un menor. Entre los adolescentes, en concreto, esa cifra se eleva al 73 %.1 No es una estadística agradable de escuchar, pero entender esta realidad puede ayudar a las familias a prevenir el daño, reconocer las señales de alerta y reaccionar de manera eficaz cuando ocurre.

El abuso sexual entre menores ocurre cuando un menor obliga o presiona a otro a participar en actividades sexuales, ya sea en persona o en línea. Esto puede incluir tocamientos no deseados, coacción, amenazas o compartir imágenes sexuales sin consentimiento. Este tipo de abuso se diferencia de la curiosidad infantil normal, ya que incluye algún elemento de fuerza, manipulación o el aprovechamiento de diferencias de edad, tamaño o poder en la situación.11,13,14 El daño que causa el abuso sexual es real y duradero.2 Las personas que han sobrevivido a este tipo de abuso suelen lidiar con problemas de salud mental, dificultades en las relaciones y síntomas de trauma que pueden durar años o décadas.2,3

PREVALENCIA

+ de 50 %

Más de la mitad de los sobrevivientes dicen haber sufrido abuso por parte de otros menores.

¿QUIÉN CORRE MÁS RIESGO Y POR QUÉ LOS NIÑOS NO LO DENUNCIAN?

Aunque cualquier niño o niña puede sufrir abuso sexual entre menores (COCSA), las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada. En los casos en los que hay hermanos involucrados, el 60-80 % de las víctimas son niñas.5,7 Las investigaciones muestran que los niños varones son responsables del 88 % de los daños sexuales hacia las adolescentes.1 Este abuso puede ocurrir tanto en el contexto de una relación sentimental como fuera de ella.

Los niños que han sufrido abuso sexual por parte de otro menor son mucho menos propensos a contárselo a alguien en comparación con los que han sido abusados por adultos. En un estudio, cinco de cada seis jóvenes nunca habían revelado el abuso que sufrieron por parte de otro menor.6 Cuando hay hermanos involucrados, la revelación puede retrasarse aún más. Algunos sobrevivientes no se lo cuentan a nadie durante 20 años o más.5

Los niños que sufren abuso pueden optar por callarse por muchas razones: vergüenza, miedo a que no les crean, preocupación por romper a su familia o la idea de que denunciarlo no cambiará nada.8 Y cuando es un hermano quien causó el daño, los niños pueden sentirse responsables o querer proteger a sus padres de la angustia.5,9

Otra barrera para que los niños denuncien el abuso sexual entre menores es que las investigaciones sugieren que los padres son más propensos a creer y denunciar los casos de abuso sexual cuando el responsable es un adulto en lugar de otro menor.7 Los padres también pueden preocuparse por romper su familia, temer las consecuencias de la intervención del gobierno o tener dificultades para reconocer que un niño le ha hecho daño a otro.10

Entendiendo el impacto del COCSA

Los papás de Mattie (nombre ficticio) notaron que se había vuelto más retraída, que sus calificaciones estaban bajando y que ya no quería ir a las reuniones familiares. Pasaron meses antes de que finalmente les contara que su primo mayor la había estado presionando para que le enviara fotos explícitas y le hacía insinuaciones no deseadas cuando la familia se reunía. Se sentía avergonzada y le preocupaba que sus papás la culparan o que se armara una pelea.

Historias como la de Mattie son más comunes de lo que mucha gente cree, y a menudo se malinterpretan. Algunos pueden restarle importancia a estas situaciones diciendo que «son cosas de niños», pero el comportamiento sexual dañino no es lo mismo que la curiosidad normal de la infancia. La exploración sana implica interés mutuo, etapas de desarrollo similares y ninguna presión. Por el contrario, el comportamiento dañino suele incluir coacción, secretismo o un desequilibrio de poder.

Los síntomas de este tipo de trauma pueden manifestarse como ansiedad, depresión, dificultad para confiar en los demás o problemas en la escuela. Algunos sobrevivientes de abuso sexual infantil desarrollan estrés postraumático o sienten confusión sobre qué son las relaciones sanas.2,3 Otros lo afrontan mediante el consumo de sustancias u otras conductas de riesgo. Cuando hay hermanos o familiares involucrados, el impacto se extiende a toda la familia, especialmente si los cuidadores reaccionan con incredulidad, culpan al niño o intentan minimizar lo que pasó.

También es importante reconocer que un niño que ha causado daño no está «destinado» a convertirse en un adulto delincuente. Aunque este temor es común, las investigaciones muestran que, con una intervención adecuada, la mayoría de los jóvenes no vuelven a reincidir.3,4 El apoyo temprano puede redirigir el comportamiento y mejorar significativamente los resultados para todos los involucrados.

Por qué debería importarnos el COCSA a todos

Cuando no abordamos el abuso sexual entre niños, sufren familias enteras. Los sobrevivientes pueden lidiar durante décadas con un trauma que afecta su educación, su carrera profesional, sus relaciones y su salud. Se enfrentan a un mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental, consumo de sustancias, falta de vivienda e inestabilidad económica.2

Estas situaciones no se limitan a un solo tipo de familia. Aunque ciertos factores de estrés pueden aumentar el riesgo, el comportamiento sexual dañino entre niños ocurre en todas las comunidades. Tratar esto como un problema que solo afecta a las familias «con problemas» puede impedir que la gente reconozca las señales de alerta o busque ayuda.

Los niños que causan daño también necesitan apoyo. Sin intervención, es más probable que tengan dificultades en la edad adulta, no solo con la posibilidad de reincidir, sino también con el empleo, las relaciones y los problemas legales.4 Cuanto antes intervengamos, mejores serán los resultados para todos los involucrados. También hay un costo más amplio para la comunidad. Cuando las familias no reciben apoyo, cuando las escuelas no están preparadas para responder, o cuando los comportamientos dañinos se minimizan o se malinterpretan, se pierden oportunidades de prevención. Al crear entornos donde la revelación de estos casos se recibe con apoyo en lugar de vergüenza —y donde tanto los sobrevivientes como quienes causaron el daño pueden acceder a la atención adecuada— fortalecemos la seguridad y el bienestar de todos los menores.

MITO 1:
«Los niños son niños, es solo curiosidad normal».
REALIDAD:
La curiosidad sana es mutua, adecuada a la edad y sin presiones. El comportamiento dañino implica coacción, secretismo o un desequilibrio de poder.
MITO 2:
Un niño que hace daño se convertirá en un adulto delincuente.
REALIDAD:
Con una intervención adecuada, la mayoría de los jóvenes no vuelven a delinquir. El apoyo temprano mejora significativamente los resultados a largo plazo.
MITO 3:
Esto solo pasa en ciertos tipos de familias.
REALIDAD:
Las conductas sexuales dañinas entre niños se dan en todas las comunidades. Ninguna familia está a salvo, y todas pueden beneficiarse de la información y el apoyo.
MITO 4:
Esto es un asunto familiar y debería tratarse en privado.
REALIDAD:
Para hacer frente a los comportamientos dañinos se necesita apoyo externo. Los profesionales capacitados pueden ayudar a garantizar la seguridad, la sanación y la intervención adecuada para todas las personas involucradas.

¿Qué lleva al abuso sexual entre menores?

El abuso sexual entre niños o adolescentes no se debe a una sola causa: puede surgir de una combinación de experiencias, entornos e influencias que determinan cómo un joven entiende los límites, las relaciones y cómo lidiar con la angustia.

Muchos jóvenes que tienen comportamientos sexuales dañinos han sufrido traumas significativos.3 Las investigaciones muestran que son mucho más propensos que otros jóvenes infractores a tener antecedentes de abuso emocional, físico o sexual.15,16 Es posible que hayan sido testigos de violencia doméstica o que hayan crecido con padres que luchaban contra la adicción, problemas de salud mental o el encarcelamiento.3

Además del trauma, a menudo influyen otros factores:

Entorno familiar

La falta de supervisión, la falta de límites claros en torno a la sexualidad en el hogar, la ausencia de los padres o recibir poco apoyo emocional pueden contribuir a que un menor abuse de otro.7,19 Cuando las familias se enfrentan a sus propias disfunciones, es posible que los niños no aprendan formas saludables de manejar sus sentimientos o de relacionarse con los demás. Los jóvenes que abusan sexualmente de sus hermanos suelen haber sufrido altos niveles de maltrato infantil, negligencia y disfunción familiar.18

Dificultades sociales

Algunos jóvenes que causan daño han sufrido acoso, aislamiento social o tienen dificultades para controlar sus emociones e impulsos. Es posible que les cueste resolver problemas o entender las pautas sociales.12

Influencias culturales

La exposición a la pornografía violenta, a mensajes que glorifican la agresión o el dominio, y a ideas distorsionadas sobre los roles de género puede influir en la forma en que los jóvenes, especialmente los chicos, ven el sexo y las relaciones.16 Algunos chicos adolescentes dicen que comparten imágenes sexuales de sus compañeros para demostrar su masculinidad o para impresionar a sus amigos.17

Ninguno de estos factores justifica un comportamiento abusivo, pero entenderlos nos ayuda a ver que los menores que hacen daño a otros suelen estar pasando por dificultades ellos mismos, y que abordar estos problemas puede contribuir a aumentar la seguridad de todos.

Cómo pueden las familias ayudar a prevenir el COCSA

Prevenir las conductas sexuales dañinas entre los menores no es algo que se consiga con una sola conversación, sino que se logra a través de una comunicación constante y abierta y de las interacciones cotidianas. Los cuidadores desempeñan un papel fundamental a la hora de ayudar a los niños a entender los límites, a sentirse seguros para expresarse y a desarrollar patrones de relación saludables. Las siguientes prácticas pueden ayudar a sentar esas bases.

01
Empieza pronto y mantén el diálogo

Enseñar a los niños sobre el cuerpo, los límites y el consentimiento debe empezar desde una edad temprana, y continuar a medida que crecen.

  • Usa un lenguaje adecuado a su edad para explicarles la autonomía corporal y la privacidad.
  • Refuerza la idea de que todos tienen derecho a decir «no» a un contacto físico no deseado.
  • Vuelve a hablar de estos temas con regularidad para que les parezcan algo normal, no incómodo ni tabú.
La constancia importa más que la perfección. Las conversaciones continuas ayudan a los niños a sentirse más seguros a la hora de hacer preguntas y compartir sus preocupaciones.
02
Crea un ambiente seguro para que se abran

Es más probable que los niños se atrevan a hablar cuando creen que se les escuchará y se les apoyará.

  • Deja claro que pueden acudir a ti con cualquier preocupación, sea grande o pequeña.
  • Responde con calma, incluso cuando lo que te cuenten sea difícil de escuchar.
  • Evita culparlos o reaccionar de forma exagerada, ya que eso puede desanimarlos a abrirse en el futuro.
Tu forma de responder determinará si ellos se atreven a hablar de nuevo.
03
Mantente al tanto de sus mundos digitales y sociales

Many interactions—both healthy and harmful—happen in spaces adults don’t always see.

  • Muchas interacciones —tanto positivas como negativas— ocurren en espacios que los adultos no siempre ven.
  • Establece expectativas claras sobre la comunicación digital y la privacidad.
  • Enfoca la supervisión como una forma de apoyar, no de controlar, para que los niños se sientan seguros, no vigilados.
La supervisión funciona mejor cuando va de la mano de la confianza y la transparencia.
04
Da el ejemplo y enseña qué son las relaciones sanas

Los niños aprenden lo que es «normal» al observar y vivir las relaciones que les rodean.

  • Habla abiertamente sobre el respeto, los límites y la comunicación.
  • Ayúdalos a distinguir entre lo que les hace sentir seguros y lo que les hace sentir incómodos en las amistades y en sus primeras citas.
  • Fomenta la empatía, la responsabilidad y el respeto por los límites de los demás.
La supervisión funciona mejor cuando va de la mano de la confianza y la transparencia.
05
Debes saber cuándo buscar ayuda adicional

A veces, la prevención también significa darse cuenta de cuándo un niño puede necesitar ayuda extra.

  • Tómate en serio los comportamientos preocupantes, tanto si tu hijo es el afectado como si es el que causa daño.
  • Acude a profesionales capacitados cuando se necesite orientación o intervención.
  • La ayuda temprana puede evitar más daños y mejorar los resultados para todos los involucrados.

Opciones de ayuda inmediata
Si tú o alguien que conoces necesita ayuda ahora mismo, tienes a tu disposición estos recursos confidenciales:

  • Línea nacional de RAINN para víctimas de agresión sexual: 1-800-656-HOPE (4673)
  • Chat en línea de RAINN: rainn.org
  • Línea de texto para crisis: Envía HOME al 741741
  • Línea de ayuda para suicidios y crisis: Llama o envía un mensaje de texto al 988
  • Línea nacional de ayuda contra el abuso infantil de Childhelp: 1-800-422-4453

* Si vives fuera de Estados Unidos, busca en internet las organizaciones que pueden ayudarte en tu país de residencia.

Qué hacer ahora mismo

Si acabas de enterarte de que un niño ha sufrido algún daño, o si un niño te acaba de contar que le ha pasado algo, estos pasos se aplican independientemente de quién haya causado el daño.

Si un niño te ha contado que ha sufrido abuso:

  • Créele y agradécele que te lo haya contado. No muestres incredulidad, no minimices lo que te ha contado ni le pidas que no lo cuente a nadie.
  • Mantén la calma. Tu reacción en este momento determinará si se siente seguro para seguir hablando y recibir apoyo para sobrellevar lo ocurrido.
  • Haz preguntas generales. A menudo no es útil hacer preguntas detalladas sobre lo que pasó. Pedir ayuda a un profesional capacitado es la mejor opción en este caso. Ten en cuenta que hacer preguntas repetidas puede afectar la capacidad del niño para dar un relato preciso más adelante
  • Denúncialo. Ponte en contacto de inmediato con los servicios locales de protección infantil o con la policía para presentar una denuncia. En la mayoría de los estados de EE. UU., ciertos adultos, como maestros, médicos y consejeros, tienen la obligación legal de denunciar los casos de sospecha de abuso.
  • Busca ayuda profesional. Ponte en contacto con un profesional de la salud mental especializado en traumas infantiles tan pronto como puedas. El apoyo temprano mejora los resultados a largo plazo.

Si sospechas un abuso, pero no se ha revelado nada:

  • Confía en tus instintos. No necesitas tener certeza para presentar una denuncia. Profesionales capacitados, como los de los servicios de protección infantil, evaluarán la situación y te indicarán los siguientes pasos.
  • Anota lo que has observado. Registra cualquier cambio de comportamiento, cosas que el niño haya dicho y cuándo ocurrieron. No confrontes al menor (o al adulto) que sospechas que causó el daño.
  • Habla con un profesional. Ponte en contacto con un pediatra u otro profesional si no estás seguro de cómo proceder.

Si tu hijo puede haber causado daño a otro niño:

  • Reacciona de manera adecuada. Reacciona con firmeza y cuidado, no con vergüenza. Un niño o joven que ha causado daño también necesita apoyo profesional.
  • No te enfrentes directamente al otro niño o joven. Una vez más, este suele ser el momento de involucrar a un profesional capacitado para que te ayude a guiar el proceso.
  • Busca a un profesional. Encuentra a un profesional que se especialice en el comportamiento sexual dañino de los menores. Las investigaciones confirman que, con una intervención temprana, la mayoría de los menores que tienen este tipo de comportamiento no lo continúan en la edad adulta.

Temas relacionados

Si quieres profundizar en aspectos específicos del abuso sexual entre menores, los temas que aparecen a continuación pueden ayudarte a encontrar orientación específica, herramientas prácticas y contexto adicional. Cada recurso está diseñado para complementar lo que has aprendido en esta página y ayudarte a dar el siguiente paso que te parezca más adecuado para tu situación.
5 datos sobre el abuso sexual entre menores
Comportamientos sexuales normales de los niños vs. Comportamientos sexuales dañinos
Image
Enseñando a tu hijo sobre la sexualidad saludable
Cómo hablar con los niños sobre el cuerpo y los límites
Image
¿Qué pasa si mi hijo ya ha sido abusado sexualmente?
Cómo apoyar a un niño que ha revelado haber sufrido abuso
Image
Señales de abuso sexual en niños
Cómo reconocer las señales de alerta de abuso
Image
Síntomas comunes experimentados por adultos sobrevivientes de abuso sexual infantil
Entendiendo las reacciones ante el trauma en los niños
Image
Enseñando a tu hijo sobre el consentimiento
Enseñar sobre el consentimiento a cualquier edad
Image