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¿Qué es la sextorsión?

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«Envíame otra foto, esta vez más sexy. O enviaré la que ya tengo a todos tus conocidos».
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«Por 500 dólares, puedes hacer que todo esto desaparezca».
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«No querrás que esto se difunda por toda la escuela, ¿verdad?».
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«Quizá deberías haber tenido más cuidado con las fotos que enviaste antes de dejarme».
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«Si se lo cuentas a la policía, te detendrán por enviarme pornografía infantil».

Definición de la Sextorsión

La sextorsión es una forma de abuso sexual infantil que consiste en amenazar con publicar material sexualmente explícito de la víctima a menos que se cumplan determinadas exigencias. Lo más habitual es que el agresor amenace con compartir imágenes sexuales de la víctima (reales o falsas) con el fin de obtener contenido sexual explícito adicional, contacto sexual con la víctima, dinero u otras exigencias. Aunque las imágenes íntimas son el tipo de extorsión más conocido, los sextorsionadores pueden utilizar otros medios contra la víctima, como la amenaza de compartir una captura de pantalla de una conversación íntima, un vídeo de la webcam de la víctima o información privada sobre su sexualidad. Esta última amenaza puede explicar por qué los jóvenes LGBTQ+ tienen casi tres veces más probabilidades de sufrir sextorsión que sus compañeros heterosexuales.1

La sextorsión es una de las muchas formas de abuso sexual facilitado por la tecnología que implica obtener y/o compartir imágenes sexuales sin consentimiento. Dicha distribución se comete con la intención de dañar, humillar, explotar u obtener beneficios. Lo que separa la sextorsión de otras formas más públicas de abuso facilitado por la tecnología, como el abuso sexual basado en imágenes, el acoso sexual o la pornografía vengativa, es que la sextorsión se centra en la amenaza de difundir imágenes para obtener el control sobre la víctima. Esta manipulación, junto con los sentimientos de impotencia infundidos en la víctima, son los principales impulsores de los daños de la sextorsión.

ESTADÍSTICAS DE LA SEXTORSIÓN

  • Estudios recientes estiman que entre el 3 % y el 5 % de los adolescentes estadounidenses han sufrido sextorsión.3,4
  • Las denuncias de sextorsión se han más que duplicado entre 2019 y 2021, según el FBI y el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados.5,6
  • En 2022, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional recibió más de 3,000 denuncias de sextorsión, aunque se desconoce el número exacto de casos individuales que representan.7
  • Los perpetradores suelen actuar rápido: el 60 % de las víctimas recibe amenazas en las dos semanas siguientes al primer contacto.8
  • El 51 % de las víctimas adolescentes nunca se lo cuenta a nadie, sobre todo por vergüenza y miedo.8
  • En casi la mitad de los casos de sextorsión que involucran a menores, el chantajista cumple su amenaza de publicar el contenido sensible: lo sube a Internet o lo comparte con los contactos de las víctimas.8
  • Un estudio de Thorn, una organización sin fines de lucro dedicada a proteger a los niños contra el abuso y la explotación sexual reveló que el 16 % de los perpetradores les dijo a las víctimas que se hicieran daño a sí mismas, mientras que el 10 % exigió que las víctimas produjeran contenido sexual de sus hermanos o amigos.16

¿Cómo funciona la sextorsión?

Los investigadores señalan que la sextorsión que pone en riesgo a los jóvenes suele dividirse en dos categorías principales: cuando una víctima es chantajeada por un desconocido que conoció en línea, o cuando una persona es víctima de alguien que ya conoce.2,8

Chantajeado por un extraño que se conoció en línea

CONTACTO

Muchas víctimas de sextorsión son abordadas por alguien que han conocido en línea. En estos casos, el perpetrador suele entablar amistad con el joven a través de una aplicación de redes sociales, una plataforma de transmisiones en vivo o de videojuegos, u otro medio que cuente con una función de chat. Durante este contacto inicial, es probable que el perpetrador utilice una identidad falsa, haciéndose pasar por alguien más joven, atractivo y, por lo general, del sexo opuesto, para ganarse el interés y la confianza del joven. De hecho, este tipo de suplantación de identidad se usa en el 91 % de los casos de sextorsión en los que los perpetradores se conocen en línea.9

Mientras se comunica con el joven, el perpetrador usará métodos de acondicionamiento o grooming como halagos, cumplidos, coqueteo, secretos compartidos y muestras de interés genuino en la vida del joven. Incluso puede ofrecerle regalos o sobornos a medida que va construyendo una relación de confianza.7

CHANTAJE

El perpetrador entonces le pedirá al joven que le envíe una foto sugerente de sí mismo. Esta petición puede llegar tras una atracción expresa hacia el joven, un halago excesivo sobre su aspecto o incluso una imagen sexuada enviada por el perpetrador. Después de presionar al joven para que envíe una foto sexual, el perpetrador utiliza esa foto como chantaje, amenazando con compartirla en línea o con los contactos del joven a menos que cumpla una exigencia específica. Algunos perpetradores pueden exigir más fotos u otras formas de contenido sexual explícito. Incluso pueden exigir contacto sexual con la víctima o coaccionarla para que participe en actividades ilegales. Otros pueden exigir un pago en lo que se conoce como sextorsión financiera, una tendencia en alza que se dirige cada vez más a los varones jóvenes.10 En los últimos años, incluso las redes internacionales de delincuencia organizada han puesto en marcha esquemas de sextorsión al estilo de los centros de llamadas, diseñados específicamente para sacarles dinero a los adolescentes.15

Lo que hace que el chantaje en línea sea especialmente perverso es que el 85 % de los perpetradores comienzan a preparar a sus víctimas casi de inmediato tras el contacto, y el 60 % amenaza a las víctimas en tan solo dos semanas desde la interacción inicial. Algunos menores cuentan que chatearon menos de una hora antes de que los presionaran para enviar imágenes explícitas.14 Esta rápida progresión representa una diferencia fundamental con respecto a otras formas de explotación sexual, en las que el establecimiento de la relación puede llevar meses. El plazo tan corto significa que los adolescentes tienen pocas oportunidades de reconocer las señales de alerta antes de quedar atrapados.

Chantajeado por alguien que conoces

CONTACTO INICIAL
Aunque los casos relacionados con desconocidos conocidos en línea han sido el centro del creciente interés de los medios por la sextorsión, las investigaciones muestran que, en la mayoría de los casos, el menor es víctima de alguien que ya forma parte de su vida, casi siempre una pareja sentimental actual o anterior.3,8
CHANTAJE
Ser víctima de sextorsión por parte de alguien que conoces parece estar relacionado con la victimización en las relaciones entre adolescentes, especialmente con la amenaza de compartir fotos de la pareja para controlarla, obligarla a volver a la relación o forzarla a enviar más fotos después de la ruptura. La sextorsión también puede solaparse con el porno vengativo, el acoso sexual en línea, la distribución de material sexualmente explícito que involucra a menores y otras formas de abuso sexual facilitadas por la tecnología. Aunque las víctimas a menudo proporcionan a sabiendas imágenes sexuales que luego se usan en su contra, el grado de consentimiento que implica esa decisión puede ser objeto de debate, incluso dentro de las parejas románticas. Un estudio mostró que, si bien la mayoría de las víctimas enviaron inicialmente las imágenes a alguien que conocían (75 %), muchas se sintieron presionadas a hacerlo (67 %).8 Esto puede ser indicativo de la naturaleza complicada y controvertida del sexting. Si bien el sexting sigue siendo común entre los adolescentes como una forma de vínculo social, expresión romántica y exploración sexual, las chicas en particular han informado sentirse presionadas, manipuladas o coaccionadas para enviar imágenes de sí mismas, además de sufrir consecuencias más negativas como resultado. 8 Una de esas consecuencias puede ser la sextorsión. Además, si el chantajista acaba compartiendo contenido sensible, el joven también se convierte en víctima de abuso sexual basado en imágenes (el intercambio no consentido de imágenes).

¿Cuáles son los impactos de la sextorsión?

Tanto si la amenaza de sextorsión se lleva a cabo como si no, las víctimas pueden verse afectadas de muchas formas negativas. Muchas víctimas sienten impotencia, vergüenza, miedo y una pérdida de control.11 Algunas han dicho sentirse atrapadas, como si no hubiera salida. Esos sentimientos de pánico, preocupación y desesperanza han llevado a otras consecuencias negativas, como altos niveles de depresión, ataques de pánico, problemas para comer, autolesiones, pensamientos suicidas y, en algunos casos muy sonados, el suicidio.11,12 Estos riesgos pueden aumentar si el sextorsionador sigue acosando o acechando a la víctima, crea un perfil falso en línea sobre ella o la anima a hacerse daño.3,8 En los casos en que el niño o la niña es víctima de sextorsión por parte de alguien que conoció en línea, no solo se ve amenazado con chantaje, sino que también puede perder una relación que percibía como segura, de apoyo o incluso amorosa.10

VERGÜENZA

Al igual que con otras formas de abuso sexual infantil, la vergüenza que puede sentir una víctima a causa de la sextorsión reduce la probabilidad de que pida ayuda. De hecho, solo la mitad de los menores que sufren sextorsión le cuentan a alguien lo que les ha pasado. La mayoría se siente demasiado avergonzada (80 %) o teme meterse en problemas (68 %).8 Entre las víctimas que sí se lo cuentan a sus padres, las chicas son mucho más propensas a hablar de ello (41,7 %) que los chicos (28,6 %).3

Esta vergüenza se ve amplificada por las narrativas que culpan a la víctima en torno a la sexualidad y por la naturaleza duradera del contenido en línea. Las víctimas describen sentirse «sucias», «humilladas» e «incómodas», y se culpan a sí mismas.17


CONSECUENCIAS SOCIALES

Las consecuencias sociales se reflejan en la vida de las víctimas de formas tangibles. Las investigaciones muestran que el 46 % de las víctimas menores de edad pierden el contacto con amigos o familiares tras sufrir la victimización, mientras que el 14 % tiene problemas escolares tan graves que se ven obligados a cambiar de escuela. El retraimiento social y el aislamiento surgen cuando las víctimas intentan lidiar con el miedo a que se descubra lo sucedido, revisando obsesivamente Internet en busca de indicios de que sus imágenes hayan sido difundidas.8

VOCES DE SOBREVIVIENTES

En su blog, Thorn comparte testimonios de primera mano de sobrevivientes de sextorsión. En todas estas historias surgen temas emocionales comunes: el miedo a que se sepa, la vergüenza profunda, la culpa, el aislamiento de sufrir en silencio y, al final, el alivio y el empoderamiento que sienten al hablar y buscar ayuda de alguien de confianza. La página también incluye enlaces a historias individuales de sobrevivientes, como la de Ashley Reynolds, que ahora colabora con el FBI y el NCMEC para crear conciencia, y la historia de Ryan Last, compartida por su madre Pauline para ayudar a otras familias a reconocer las señales de alerta antes de que sea demasiado tarde.

Cómo evitar la sextorsión: la prevención empieza con una comunicación abierta

La sextorsión es un delito que busca aislar a las víctimas mediante sentimientos de vergüenza, impotencia y terror. Las víctimas no solo pueden temer meterse en problemas con sus padres y con las autoridades, sino también que les quiten sus dispositivos, algo que puede parecer un castigo y llevar a un mayor aislamiento.17 Una de las cosas más importantes que puedes hacer como padre para reducir el riesgo de que tu hijo sea víctima de sextorsión es fomentar una comunicación abierta y constante.

CÓMO HABLAR CON LOS NIÑOS SOBRE LOS RIESGOS EN INTERNET Y LA SEXTORCIÓN

La comunicación entre padres e hijos es lo que ofrece una mayor protección. Varios estudios demuestran que mantener conversaciones regulares sobre los riesgos en línea ayuda a obtener mejores resultados, y que la calidad de la comunicación importa más que la frecuencia. Una investigación de Pew reveló que el 94 % de los padres hablaba con sus hijos adolescentes sobre qué compartir en línea, pero el 70 % de los adolescentes dice que le oculta su comportamiento en línea a sus padres.18 Así que a los padres les queda trabajo por hacer. Saprea recomienda «conversaciones de 30 segundos» sobre situaciones específicas en lugar de sermones largos, usando preguntas como «¿Qué harías si alguien que conociste en línea te pidiera fotos?».

La supervisión estricta de los padres con un enfoque restrictivo, en realidad, se relaciona con peores resultados, posiblemente porque socava la búsqueda de autonomía de los adolescentes y crea incentivos para el secretismo.19 Los padres deben equilibrar la supervisión con el fomento de la confianza, reconociendo que el objetivo es enseñar a tomar buenas decisiones en lugar de evitar cualquier actividad que tenga incluso un pequeño riesgo de chantaje en línea.

SUGERENCIAS DE CONVERSACIÓN PARA PADRES

ENSEÑAR SOBRE LAS RELACIONES SANAS PARA REDUCIR EL RIESGO DE SEXTORSIÓN

Saprea anima a los padres a enseñar y dar ejemplo de cómo son las relaciones sanas, tanto si esa relación se inicia en persona como en línea, y ya sea un simple contacto, una amistad o una relación sentimental.4,13 A medida que los jóvenes vayan adquiriendo más conocimientos sobre lo que constituye una relación sana —incluyendo la autenticidad, la franqueza, la comunicación y el respeto por los límites—, estarán más capacitados para identificar situaciones e interacciones que puedan ponerlos en riesgo. También estarán mejor preparados para mantener límites saludables, así como para rechazar exigencias y resistir presiones que busquen violar esos límites. Además, serán más capaces de lidiar con situaciones abusivas como la sextorsión, cortando el contacto, buscando ayuda y reconociendo que no tienen la culpa. Los jóvenes buscarán ese apoyo si ya tienen la seguridad de que sus padres son personas seguras y de confianza a las que pueden acudir, sin importar el problema que enfrenten. Si los padres tienen un historial de responder en lugar de reaccionar, y han mantenido líneas de comunicación abiertas sobre todo tipo de temas delicados o difíciles, el niño o adolescente será menos propenso a aislarse si se convierte en blanco de acoso.
CÓMO ENSEÑAR A LOS ADOLESCENTES A DISTINGUIR ENTRE LAS RELACIONES SANAS Y LAS NO SANAS EN LÍNEA

ENSEÑAR SOBRE LAS RELACIONES SANAS PARA REDUCIR EL RIESGO DE SEXTORSIÓN

Además de mantener una comunicación abierta y dar ejemplo de relaciones sanas, los padres también pueden enseñar y dar ejemplo de límites saludables con la tecnología. Pueden educar a sus hijos sobre la ciudadanía digital y los riesgos que conlleva vivir en la era digital, incluido el riesgo de la sextorsión. Los padres pueden aconsejar a sus hijos que sean selectivos con lo que comparten con los demás —tanto en línea como fuera de línea— y que sean conscientes de que en Internet cualquiera puede hacerse pasar por otra persona. También pueden establecer límites en cuanto al tiempo frente a la pantalla y el uso de Internet, vigilar o revisar los dispositivos, estar al tanto de qué aplicaciones y redes sociales usan sus hijos, y saber con quién se comunican.
PROGRAMAS RELEVANTES
NetSmartz, desarrollado por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, es un programa de prevención muy utilizado que llega a miles de niños a través de profesionales capacitados. El programa ofrece contenido educativo adecuado a cada edad, diseñado para promover un comportamiento seguro en línea, la alfabetización digital y el reconocimiento de riesgos a través de planes de estudio estructurados y materiales interactivos. A pesar de su amplia difusión, los datos de evaluación publicados que analizan su impacto en el comportamiento siguen siendo limitados. Del mismo modo, la campaña Stop Sextortion del FBI ofrece recursos educativos y guías de conversación basadas en la experiencia operativa de las fuerzas del orden.
PLATAFORMAS EN LÍNEA MÁS COMUNES DONDE COMIENZA LA SEXTORSIÓN

SEÑALES DE ALERTA

Los padres también pueden estar atentos a las señales de alerta de la sextorsión y otras formas de abuso sexual infantil, ya sea a través de la tecnología o de otra manera. La Internet Watch Foundation es una organización sin fines de lucro con sede en el Reino Unido dedicada a eliminar las imágenes de abuso sexual infantil en línea. En su página de Ayuda y apoyo, indican que las señales de alerta pueden incluir:

  • Alejarse de las rutinas normales, como los amigos, los deportes, las comidas, los pasatiempos o el tiempo en familia.
  • Un aumento repentino de la ansiedad, el miedo o la vergüenza después de estar en línea, incluyendo llanto, agitación o parecer estar «al límite».
  • Cambios rápidos de humor o irritabilidad, incluyendo reaccionar con agresividad cuando se le pregunta qué le pasa.
  • Solicitudes inexplicables de dinero, tarjetas de regalo, criptomonedas o mensajes urgentes del tipo «Necesito dinero ahora».
  • Robar dinero o intentar acceder a las aplicaciones o tarjetas de pago de la familia.
  • Insinuar que alguien «tiene algo» en su contra o decir que han «metido la pata», pero sin dar explicaciones.
  • Signos de depresión o desesperanza, problemas para dormir o comer, o pérdida de interés en cosas que normalmente disfrutan.
  • Mayor secretismo, borrar mensajes, crear cuentas nuevas o cambiar repentinamente nombres de usuario o contraseñas.

Cómo suele ocurrir la sextorsión: paso a paso

Entender cómo sucede la sextorsión ayuda a los padres y a los jóvenes a reconocer las señales de alerta a tiempo. A menudo, los patrones de acondicionamiento o grooming en línea se cruzan con las secuencias típicas de la sextorsión. Aunque cada caso puede ser diferente, las investigaciones muestran que las tácticas de sextorsión siguen un patrón:

01
ESTABLECEN CONTACTO
El perpetrador encuentra a un joven en redes sociales, plataformas de videojuegos o aplicaciones de mensajería. A menudo se fijan en adolescentes con perfiles públicos donde pueden ver listas de amigos, intereses e información personal. En casos de sextorsión financiera dirigida a chicos adolescentes, algunos estafadores crean una cuenta falsa en línea fingiendo ser una chica atractiva de más o menos la misma edad. Para la sextorsión con motivaciones sexuales, los perpetradores pueden hacerse pasar por compañeros, cazatalentos de modelos o incluso por intereses románticos. En el caso de las chicas y los jóvenes LGBTQ, los agresores pueden imitar identidades o comunidades en las que confían, haciéndose pasar por amigos comprensivos, compañeros queer, activistas o influencers, para generar rápidamente una sensación de seguridad emocional y validación.
02
GENERAN CONFIANZA RÁPIDAMENTE
A diferencia del «grooming» tradicional, que lleva semanas o meses, las estafas modernas de sextorsión pueden avanzar a una velocidad sorprendente. Ya en la primera conversación, el delincuente se esfuerza por establecer una conexión. Usa información del perfil público del adolescente para parecer cercano: comenta intereses comunes, elogia fotos o habla de amigos que tienen en común. En algunos casos, se aprovechan de la vulnerabilidad relacionada con el sentido de pertenencia y la imagen corporal, ofreciendo afirmación, romance o espacios «seguros» antes de dirigir la conversación hacia chats privados o el intercambio de imágenes. Pueden pasar de una charla informal a temas más personales rápidamente, a menudo en el mismo día o poco después.
03
PASAN A PLATAFORMAS PRIVADAS
Quienes buscan explotar a los jóvenes suelen sugerir que se traslade la conversación fuera de la plataforma original. Pueden decir que la app falla, que prefieren otro servicio de mensajería o que quieren más privacidad para hablar. Esto tiene varios objetivos: lleva la conversación a plataformas encriptadas donde es más difícil el monitoreo, separa a la víctima de su red de apoyo y crea una sensación de secreto e intimidad. Los destinos comunes incluyen plataformas privadas de redes sociales, mensajería o videochat.
04
INTRODUCEN CONTENIDO SEXUAL
La conversación se va volviendo cada vez más sexual, aunque esta escalada puede ocurrir en cuestión de horas. El estafador puede empezar hablando de relaciones, preguntando sobre experiencias pasadas o haciendo comentarios coquetos. Luego normalizan el intercambio de imágenes explícitas enviando contenido sexual primero, a menudo videos pregrabados de víctimas anteriores que presentan como contenido en vivo de ellos mismos. Usan el enfoque de «te lo muestro si tú me lo muestras», haciendo que parezca un intercambio justo entre iguales. Las víctimas de sextorsión suelen decir que se sienten presionadas, curiosas o con ganas de parecer maduras y no «mojigatas».
05
SOLICITAN IMÁGENES EXPLÍCITAS
Una vez que se traspasa el límite, el agresor le pide al adolescente que le envíe fotos desnudo o que realice actos sexuales frente a la cámara. Puede que empiecen con peticiones que parecen menos graves —«solo en ropa interior» o «solo una foto»— antes de ir a más. Usan halagos, presión, culpa o fingir interés romántico para conseguir que les hagan caso. Muchos jóvenes envían estas imágenes voluntariamente al principio, sin darse cuenta del peligro. Las investigaciones muestran que el 75 % de las víctimas jóvenes proporcionó voluntariamente las primeras imágenes explícitas después de que se les pidieran, pero el 67 % también se sintió presionado a hacerlo.8
06
COMIENZAN LAS AMENAZAS
No toda la sextorsión implica amenazas inmediatas. Las investigaciones muestran que los agresores pueden continuar con la manipulación emocional, utilizando el vínculo establecido para mantener a las víctimas sumisas a lo largo del tiempo, un patrón consistente con los comportamientos de acondicionamiento o grooming. 21 Esto puede atrapar a los adolescentes en una explotación prolongada en la que las exigencias se intensifican gradualmente. Para aprender más sobre cómo reconocer las tácticas de acondicionamiento o grooming, consulta la guía de Saprea sobre cómo se ve el grooming.
07
EXIGENCIAS CADA VEZ MAYORES Y MIEDO
Las exigencias no se detienen con un solo pago o una sola imagen. Las víctimas de sextorsión describen un ciclo de pesadilla en el que cumplir con una exigencia lleva a otra. Si el adolescente envía dinero, el estafador exige más. Si envía imágenes explícitas adicionales, las amenazas pueden continuar. El miedo se vuelve abrumador. Los jóvenes revisan constantemente sus redes sociales, aterrorizados de que aparezca su material sensible. Pueden alejarse de sus amigos y familiares, sufrir ataques de pánico o tener dificultades para concentrarse en cualquier otra cosa. Las investigaciones muestran que una gran parte de las víctimas recibe amenazas en las dos semanas siguientes al contacto inicial y, para muchas, las amenazas continúan durante meses.
08
CUMPLEN CON LAS AMENAZAS
En muchos casos, estas amenazas no son en vano. Esto puede significar enviárselas a unos cuantos amigos, publicarlas en espacios públicos en línea o subirlas a sitios web. Thorn descubrió recientemente que alrededor del 17 % de las víctimas sabían que el sextorsionador había cumplido su amenaza.22 Esta difusión tiene graves consecuencias sociales y agrava el trauma. Sin embargo, en muchos casos penales en los que las víctimas dejan de responder y denuncian el hecho a las autoridades, la difusión no ocurre o es limitada porque el delincuente pasa a buscar víctimas más fáciles.

LOS PELIGROS DE LA RÁPIDA EVOLUCIÓN DE LOS HECHOS

Lo que hace que la sextorsión moderna sea tan peligrosa es la rapidez con la que se desarrolla todo el proceso. Lo que antes podía llevar meses en el acoso sexual tradicional, ahora ocurre en cuestión de días o incluso horas. Un informe reveló que algunos adolescentes chateaban menos de una hora antes de que los presionaran para que enviaran imágenes explícitas.20 Esta rapidez en los acontecimientos significa que los jóvenes casi no tienen oportunidad de tomar distancia, pensar con claridad o pedir consejo a sus cuidadores antes de quedar atrapados.

Qué hacer si tu hijo te cuenta que ha sido víctima de sextorsión

La respuesta inicial en las primeras horas después de que un niño o adolescente te cuente que ha sufrido abuso o explotación puede influir mucho en su recuperación a largo plazo. Los estudios demuestran sistemáticamente que, cuando se le cree, se le da importancia a lo que dice y se toman medidas de protección de inmediato, los resultados suelen mejorar. 2424

Denúncialo: Si hay un menor involucrado, presenta una denuncia a través de la línea NCMEC CyberTipline. También puedes denunciarlo a las autoridades locales.

Muestra compasión y hazle saber que lo entiendes

El informe clínico de la Academia Estadounidense de Pediatría sobre la atención informada en el trauma destaca que los padres o cuidadores deben «mostrar compasión y hacerles saber que los entienden», al tiempo que «evitan exigir un relato detallado de los eventos traumáticos durante la primera conversación», ya que esto puede volver a traumatizarlos. Las respuestas deben ayudar a conectar a los adolescentes con los recursos necesarios, al tiempo que se crea un entorno de seguridad psicológica y emocional «escuchando de manera activa, sin juzgar y en sintonía con ellos».23

Mensajes útiles que los padres pueden transmitir:

  • «No eres tú quien está atacando a alguien. Aunque esto haya empezado en una aplicación o un sitio web en el que eres demasiado joven para estar, podemos resolverlo juntos».
  • «Aunque tal vez te hayas sentido bien al crear parte del contenido, no eres tú quien está en problemas».

Busca ayuda profesional

El apoyo en materia de salud mental debe comenzar de inmediato y continuar a largo plazo cuando sea necesario. Dado el riesgo de estrés postraumático si no se interviene y las tasas más altas de depresión, ansiedad e ideas suicidas entre las víctimas de sextorsión, es fundamental que los adolescentes puedan acudir a profesionales de la salud mental especializados en traumas. Los padres deben solicitar una evaluación de crisis si los adolescentes muestran señales de autolesiones o pensamientos suicidas, utilizando la Línea Nacional de Crisis (988) para recibir ayuda inmediata.

Apoya a tu hijo

Entre los factores protectores que contrarrestan los efectos graves se encuentran un mayor apoyo social, el vínculo familiar a través de comidas y actividades regulares, la competencia emocional y las estrategias activas de afrontamiento. Las investigaciones demuestran que las cenas familiares y el contacto moderan la relación entre el ciberacoso y los problemas de salud mental, lo que sugiere que mantener las rutinas familiares normales proporciona una estabilidad fundamental. Aprovechar los puntos fuertes de los adolescentes —sus intereses, talentos y logros anteriores— sienta las bases para la resiliencia y contrarresta la vergüenza y la sensación de impotencia que genera la victimización.

RESUMEN

Si tú o tu hijo ya han sido víctimas de sextorsión, es importante que hagas lo siguiente:

  • Corta el contacto. No respondas, no negocies ni envíes nada más.
  • Guarda las pruebas. Haz capturas de pantalla de los mensajes, las amenazas, los nombres de usuario, los enlaces a los perfiles y cualquier solicitud de pago.
  • Bloquea y denuncia. Bloquea la cuenta y denúnciala en todas las plataformas involucradas.
  • No pagues. Evita enviar dinero, tarjetas de regalo o criptomonedas. Pagar suele llevar a más exigencias.
  • No le quites el dispositivo como castigo. Eso puede aumentar la vergüenza y el aislamiento. Enfócate en medidas de seguridad en su lugar.
  • Ofrece apoyo. Mantén la calma, asegúrale que no tiene la culpa y agradécele por contártelo.
  • Busca ayuda adicional si es necesario. Considera acudir a un consejero o terapeuta, especialmente si tu hijo muestra señales de ansiedad, depresión o pánico. Si existe algún riesgo de autolesión, llama o envía un mensaje de texto a la Línea Nacional de Crisis (988) o a la línea local de inmediato.

Preguntas Frecuentes Sobre La Sextorsión

La sextorsión puede resultar aterradora y abrumadora, sobre todo cuando intentas entender qué está pasando y qué hacer a continuación. Esta sección de preguntas frecuentes está diseñada para ofrecer respuestas claras y prácticas a algunas de las dudas más comunes que la gente tiene sobre la sextorsión: cómo empieza, qué significan realmente las amenazas, cuánto tiempo puede durar y qué medidas puedes tomar para mantenerte a salvo. Ya sea que busques información para ti o para alguien que te importa, estos datos pueden ayudarte a manejar la situación con más claridad, confianza y apoyo.

Explora Recursos Adicionales

En todo el mundo, muchas organizaciones se dedican a prevenir el abuso sexual infantil y a crear conciencia sobre temas críticos como la sextorsión. Los siguientes recursos destacan algunas de las iniciativas más impactantes que se están llevando a cabo a través de la investigación, la educación, la defensa de los derechos y la participación comunitaria. Cada organización aporta herramientas y conocimientos valiosos que complementan la misión de Saprea de empoderar a las personas y proteger a los niños contra el abuso sexual.

OFICINA FEDERAL DE INVESTIGACIÓN

En Estados Unidos, la Oficina Federal de Investigación (FBI) juega un papel fundamental en la investigación y la lucha contra la sextorsión, sobre todo cuando hay menores involucrados o cuando el delito traspasa fronteras estatales o nacionales. Rastrean e identifican a los delincuentes, muchos de los cuales operan a nivel internacional, y trabajan para desmantelar las redes organizadas de sextorsión. El FBI también ofrece recursos, alertas públicas y orientación para apoyar a las víctimas, con el fin de ayudar a las familias y a las personas a reaccionar de forma segura. Las víctimas —o los padres de las víctimas— pueden denunciar los casos directamente al FBI a través de su oficina local o del Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3), que ayuda a iniciar investigaciones y a conectar a las víctimas con el apoyo adecuado.

EL CENTRO NACIONAL PARA NIÑOS DESAPARECIDOS Y EXPLOTADOS

El Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) es una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos dedicada a ayudar a encontrar a niños desaparecidos y a prevenir la explotación sexual infantil. El NCMEC gestiona la CyberTipline, un sistema central de denuncia de abuso sexual infantil relacionados con Internet, y colabora con las fuerzas del orden y las empresas tecnológicas. También ofrecen asesoramiento y apoyo a las familias, las fuerzas del orden y los servicios sociales a través de capacitación, asistencia técnica y publicaciones, y recopilan y analizan datos sobre niños desaparecidos y explotados para identificar tendencias y desarrollar estrategias preventivas. El programa NetSmartz del NCMEC ofrece contenido educativo adecuado a cada edad, diseñado para promover un comportamiento seguro en línea, la alfabetización digital y el reconocimiento de riesgos a través de planes de estudio estructurados y materiales interactivos.

LA FUNDACIÓN INTERNET WATCH

La Internet Watch Foundation es una organización sin fines de lucro con sede en el Reino Unido dedicada a eliminar las imágenes de abuso sexual infantil en línea. Cuentan con una línea de denuncia anónima donde cualquiera puede reportar imágenes o videos sospechosos de abuso sexual infantil, y sus analistas expertos evalúan esos reportes para ayudar a que se elimine el contenido ilegal. Crean herramientas avanzadas, como listas de hash (huellas digitales) y listas de bloqueo de URL, para ayudar a las empresas de Internet a detectar, bloquear y eliminar contenido dañino. También colaboran con las fuerzas del orden, los gobiernos, las ONG y las plataformas tecnológicas de todo el mundo para frenar la difusión de este material de explotación y evitar que los niños vuelvan a ser víctimas.

LA ACADEMIA ESTADOUNIDENSE DE PEDIATRÍA

Thorn es una organización sin fines de lucro dedicada a proteger a los niños del abuso y la explotación sexual en la era digital. Desarrollan tecnología avanzada —como herramientas de aprendizaje automático y sistemas de detección basados en hash— que ayudan a las plataformas digitales a identificar y eliminar el material de abuso sexual infantil. Thorn también crea herramientas de identificación de víctimas que usan cientos de agencias policiales para encontrar y rescatar a los niños más rápido. Además, hacen investigaciones originales sobre amenazas emergentes en línea (como el acondicionamiento o grooming, la sextorsión y el abuso generado por IA), y colaboran con empresas tecnológicas, padres y los que hacen las políticas para crear entornos digitales más seguros. El blog de Thorn incluye relatos de personas que fueron víctimas de sextorsión y cómo respondieron.

Thorn

Thorn es una organización sin fines de lucro dedicada a proteger a los niños del abuso y la explotación sexual en la era digital. Desarrollan tecnología avanzada —como herramientas de aprendizaje automático y sistemas de detección basados en hash— que ayudan a las plataformas digitales a identificar y eliminar el material de abuso sexual infantil. Thorn también crea herramientas de identificación de víctimas que usan cientos de agencias policiales para encontrar y rescatar a los niños más rápido. Además, hacen investigaciones originales sobre amenazas emergentes en línea (como el acondicionamiento o grooming, la sextorsión y el abuso generado por IA), y colaboran con empresas tecnológicas, padres y los que hacen las políticas para crear entornos digitales más seguros. El blog de Thorn incluye relatos de personas que fueron víctimas de sextorsión y cómo respondieron.