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Qué impide a los niños denunciar el acondicionamiento (grooming): entendiendo las barreras para la divulgación

Una de las principales razones por las que los niños y adolescentes no le cuentan a un adulto su experiencia de acondicionamiento es porque no se dan cuenta de que están siendo acondicionados. Una relación de acondicionamiento suele comenzar pareciendo segura y positiva. Cuando la relación se vuelve incómoda, aterradora o aislante, muchos niños se sienten confundidos e inseguros sobre cómo reaccionar o en quién confiar. Reconocer tempranamente las señales de alerta de los comportamientos de acondicionamiento puede ayudar a los cuidadores a intervenir antes de que los niños se sientan atrapados en silencio.

Según la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños (NSPCC, por sus siglas en inglés)1, los niños pueden no atreverse a hablar por varias razones. Por ejemplo, los niños y adolescentes pueden:

  • Sentir vergüenza.
  • Sentir culpa por haber participado en actividades sexuales inapropiadas.
  • Creer que tienen una relación romántica con la persona que los ha estado acondicionando.
  • Sentir vergüenza al compartir detalles sexuales con otras personas.
  • Estar nervioso por meter en problemas a la persona que los ha estado acondicionando.
  • Tener temor de lo que pueda hacer esa persona si hablan o se niegan a obedecer.
Entender las barreras que impiden a los niños denunciar los casos de grooming es fundamental para ayudarles a sentirse seguros y apoyados. Los padres y otros cuidadores deben crear entornos abiertos y sin prejuicios en los que los niños se sientan cómodos para compartir cualquier cosa, por muy confusa o difícil que pueda parecer.

¿Qué pasa si mi hijo cree que tiene una relación romántica con la persona que lo abusa?

A veces, las personas que abusan de menores utilizan tácticas manipuladoras y emocionalmente coercitivas para convencer a los niños y adolescentes de que están en una relación romántica consensuada. Pueden colmarte de atenciones, afecto, regalos o elogios como parte del proceso de seducción para ganarse la confianza y crear dependencia emocional. Con el tiempo, esta manipulación puede difuminar los límites entre el afecto y el abuso, lo que hace que a los menores les resulte increíblemente difícil reconocer lo que está pasando.
POR QUÉ LOS MENORES NO PUEDEN DAR SU CONSENTIMIENTO PARA MANTENER UNA RELACIÓN CON UN ADULTO
Saprea denuncia firmemente la idea de que los menores puedan dar su consentimiento para mantener relaciones con adultos. Desde el punto de vista legal y del desarrollo, los menores no son capaces de dar su consentimiento informado, especialmente en un contexto de desequilibrio de poder en el que un adulto se aprovecha deliberadamente de su confianza y vulnerabilidad. Los adultos que se encuentran en una posición de poder y que participan en comportamientos de acondicionamiento son abusadores, independientemente de cómo enmarquen la relación.
CÓMO LAS PERSONAS QUE ACONDICIONAN A MENORES MANIPULAN LOS SENTIMIENTOS DE APEGO Y CULPA

Los niños o jóvenes pueden tener miedo de hablar o resistirse porque no quieren «arruinar» lo que les han dicho que es una relación especial o secreta. Algunos pueden temer perder la conexión emocional que han construido con el perpetrador, incluso si se ha vuelto abusiva. Otros pueden sentir vergüenza, confusión o culparse a sí mismos por involucrarse, lo que hace aún más difícil buscar ayuda. La manipulación de la autoestima y la vulnerabilidad del menor por parte del abusador hace que la revelación sea aún más difícil.

También es común que las víctimas sientan que no tienen otra opción, que decir «no» no es una opción. Incluso cuando se sienten profundamente incómodos o heridos por lo que se les ha pedido que hagan, pueden creer que son responsables de mantener la relación, o preocuparse de que hablar abiertamente les acarreará un castigo, el rechazo o algún daño.

CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS PADRES Y CUIDADORES

Lo más importante que deben recordar los padres y cuidadores es lo siguiente: tu hijo no tiene la culpa. Las conversaciones abiertas y sin prejuicios, junto con el apoyo profesional, pueden marcar la diferencia a la hora de ayudarles a liberarse de esta manipulación y comenzar a sanar.

Si sospechas que tu hijo está siendo acondicionado para sufrir abuso sexual o ha sufrido abuso sexual infantil, ponte en contacto inmediatamente con las fuerzas del orden o los servicios de protección infantil. Para obtener más información sobre cómo apoyar mejor a tu hijo, visita nuestra página sobre la prevención del abuso sexual infantil.

Pasar del aislamiento a la integración

El aislamiento es una de las tácticas más poderosas que se utilizan en el acondicionamiento, ya que los perpetradores alejan sistemáticamente a los menores de sus redes de apoyo para mantener el control y el secreto. Las investigaciones sobre la recuperación del abuso sexual infantil demuestran que los enfoques de reintegración estructurados, que incluyen evaluaciones familiares, transiciones graduales y cuidados posteriores sostenidos, son esenciales para ayudar a los menores a reconstruir conexiones saludables. Los padres desempeñan un papel fundamental en este proceso, ya que trabajan activamente para restablecer el acceso de sus hijos a relaciones seguras y de apoyo. Esto significa:

  • facilitar el contacto regular con familiares de confianza,
  • fomentar las amistades adecuadas para su edad, y
  • crear oportunidades para que los niños o jóvenes participen en actividades en las que se sientan valorados y conectados.

Mantener una comunicación abierta y sin prejuicios es uno de los factores de protección más poderosos que los padres pueden proporcionar a sus hijos cuando estos salen de una situación de explotación.

Los estudios que examinan las estrategias de reintegración enfatizan que las redes de apoyo social son fundamentales para la recuperación del trauma, y que crear estas redes requiere un esfuerzo intencional y tiempo. Los padres deben colaborar con profesionales de la salud mental especializados en traumas infantiles para desarrollar un plan de apoyo integral adaptado a las necesidades específicas de sus hijos. La participación de profesionales puede ser vital durante todo el proceso de reintegración, ya que ayuda a las familias a navegar por el complejo terreno emocional, al tiempo que se prioriza la seguridad y el bienestar del menor.

Recuerda que la reintegración es gradual, no hay un plazo establecido para sanar. Concéntrate en dar pasos pequeños y constantes que ayuden a tu hijo a sentirse seguro, escuchado y apoyado mientras redescubre cómo son y cómo se sienten las relaciones saludables. Tu paciencia, tu presencia y tu fe inquebrantable en la resiliencia de tu hijo marcarán la diferencia en su proceso de recuperación.

Preguntas frecuentes sobre
el acondiconamiento y la divulgación

El acondicionamiento puede ser difícil de reconocer para los niños o jóvenes, ya que a menudo comienza como una relación que parece cariñosa o inofensiva. Los sentimientos de miedo, culpa o confusión pueden impedirles hablar. En estas preguntas frecuentes se analiza por qué los menores pueden permanecer en silencio, cómo detectar las señales de alerta y cómo pueden responder los cuidadores con comprensión y apoyo.