
Todo cambió cuando asistí al Retiro
Tengo 52 años, y todos estos años he lidiado con mi pasado de abuso mediante terapia y otras modalidades de sanación. Esas modalidades me ayudaron mucho a sacar mi vida adelante, sin embargo, muchas cosas cambiaron cuando me rendí a mis miedos y asistí al Retiro Saprea.
Por primera vez, tuve la oportunidad de conocer y establecer vínculos con otras personas que comprendían completamente dónde he estado y lo difícil que es esta jornada. ¡Ahora tengo amigas para toda la vida que me entienden y nos apoyaremos siempre!
La educación proporcionada sobre el cerebro traumatizado cambió mi vida. Ahora estoy aprendiendo a dominar mi cerebro traumático y me siento tan equilibrada y libre. El yoga se ha convertido en una herramienta útil para mi cerebro y mi cuerpo. Me siento mucho mejor.
Los trabajadores del Retiro Saprea son los mejores. No son nada intrusivos, y siempre nos dieron la oportunidad de no participar en ninguna actividad en cualquier momento, aunque yo acabé haciendo la mayoría de ellas y me beneficié mucho de ellas. Empecé a sentirme segura desde el momento en que conocí a las conductoras y a las demás participantes. La generosidad de la organización es abrumadora, y los planes que han hecho para ayudar a las mujeres a sanar son extraordinarios.
-Cindy, Sobreviviente
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