
Hacia adelante es la única dirección a seguir
Había decidido que tenía que dejar de mirar por el retrovisor y afrontarlo de frente. Por supuesto, mis sentimientos empezaron a aflorar de nuevo, el esqueleto empezó a salir después de 28 años de estar en el armario.
Soy madre de cuatro hijos, dos hijos guapos y dos hijas preciosas. Una abuela de tres chicos guapos y una nieta diva. Fui abusada sexualmente. Rezaba para que un día Dios me diera fuerzas para salir.
Tenía una autoestima muy baja. Finalmente decidí que tenía que enroscarme y morir o levantarme y luchar. Tomé la decisión de luchar y hacer una vida mejor para mis 3 hijos. Porque ésta no era la vida que quería para mí ni para ellos.
Entonces supe que solo podia clamar a mi Dios para que me diera la fuerza, la sabiduria, el conocimiento y la comprension sobre como ser la mejor madre soltera que pudiera ser para proteger a mis hijos del mal y darles una vida mejor de la que yo tenia.
Mi escritura favorita es Filipenses 3:14 «Prosigo a la meta por el premio del supremo llamamiento de Dios». Así que cada vez que me desanimo o siento que no puedo seguir adelante, o que no soy lo bastante buena, refresco en mi memoria esta escritura. Sé que Dios tiene la llave de mi futuro y del futuro de mis hijos. Sé que lo que pasé no estuvo bien y que no me lo merecía, pero por eso soy la Mujer que soy hoy. Sólo me hizo más fuerte y mejor, no amargada.
Estoy agradecida por el Retiro Saprea. Me hizo darme cuenta de que está bien hablar de ello y buscar asesoramiento si es necesario.
-Rebecca, Sobreviviente
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